Curso impartido a funcionarios del Parlamento de la Autoridad Palestina patrocinado por la ONU y celebrado en el Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP) en Madrid.

Cada cultura cuenta con sus propios criterios, creencias y estimaciones acerca de lo correcto y lo incorrecto. En consecuencia, la prioridad no viene dada por el contenido lectivo, sino por la búsqueda de una vía de aceptación de las singularidades culturales y emocionales de los interlocutores, y lo primero que se debe tener en cuenta son los enfoques de la otra persona y aparcar durante un cierto espacio de tiempo nuestras  opiniones hasta que no se haya consolidado un canal operativo reconocido como tal por ambos interlocutores. El resto es cuestión de trabajo.

Las personas que asistieron a este curso, de tres días de duración, eran extraordinariamente amables. Una anécdota: desde el primer día, las señoras estaban interesadas en probar nuestra paella, que pudieron probar en un restaurante especializado en ese plato. Al día siguiente  les pregunté qué les había parecido. Se miraron entre ellas y entonces una contestó: "Bueno... ¡es que no sabíamos que ustedes comían el arroz crudo!